Unas 230 ballenas han quedado varadas al oeste de una playa de la isla australiana de Tasmania, de las que se cree que podrían haber muerto, al menos la mitad, según han informado las autoridades.

Las ballenas piloto, que también son llamadas calderones, “embarcaron” en un canal poco profundo y peligroso conocido como Hell’s Gate.

El incidente en la bahía, se ha producido un día después de la muerte de 14 cachalotes tras quedar varados en una playa de la sureña isla King, también en la región de Tasmania.