Irán promete una respuesta castigadora si EEUU interfiere en sus asuntos internos.
Irán promete una respuesta castigadora si EEUU interfiere en sus asuntos internos.

Irán lanzó una advertencia directa a Estados Unidos ante posibles intentos de interferencia en sus asuntos internos, luego de declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre una eventual intervención en el contexto de manifestantes iraníes.

El asesor principal del líder supremo iraní, Alí Shamkhani, afirmó que la seguridad nacional de Irán es una “línea roja” y advirtió que cualquier acción externa que la amenace provocará una respuesta severa. En un mensaje difundido en redes sociales, señaló que el pueblo iraní recuerda las intervenciones estadounidenses en otros países de la región y advirtió que toda acción intervencionista será respondida de manera contundente.

“Cualquier mano intervencionista que se acerque a la seguridad de Irán bajo cualquier pretexto será cortada con una respuesta que induzca al arrepentimiento”, precisó el alto funcionario iraní.

Las declaraciones de Shamkhani se produjeron después de que Trump expresara públicamente su disposición a “apoyar” a los manifestantes iraníes en caso de que la situación se torne violenta, en el contexto de protestas por la situación económica y la depreciación de la moneda nacional.

Instalaciones de EEUU se convertirían en objetivos militares legítimos

En paralelo, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, manifestó la disposición del Gobierno a dialogar con los manifestantes, subrayando la necesidad de atender las demandas sociales y económicas de la población.

Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, acusó a servicios de inteligencia extranjeros de intentar aprovechar el descontento social para desestabilizar el país. Afirmó que estos intentos han fracasado y distinguió entre las protestas legítimas y lo que calificó como injerencia externa.

Qalibaf advirtió además que, tras lo que Teherán considera una admisión pública de interferencia por parte de Washington, las fuerzas e instalaciones estadounidenses en la región podrían convertirse en objetivos legítimos, elevando el tono de la confrontación entre ambos países.