
El líder iraní, ayatolá Alí Jameneí instó al presidente Donald Trump a ocuparse de los problemas internos de Estados Unidos y a cesar las amenazas contra Irán.
Recordó que el mandatario tiene “las manos manchadas con la sangre de más de mil iraníes”, en alusión a asesinatos durante la “guerra de los 12 días” de junio pasado.
Jameneí responsabilizó a Israel por los ataques y a Washington por su respaldo. Criticó que Trump intente desviar la atención de la crisis interna estadounidense hostigando a Teherán y advirtió que el discurso de la Casa Blanca sobre derechos humanos es falso.
Jameneí denuncia intentos de desestabilización
Sobre las protestas en Irán, Jameneí reconoció que muchas han sido pacíficas. Sin embargo, alertó que grupos organizados desde el exterior buscan provocar disturbios y desestabilización.
Afirmó que los alborotadores vandalizan bienes públicos y actúan como “mercenarios al servicio de potencias extranjeras”.
El líder supremo llamó a preservar la unidad nacional, recordando que un país cohesionado puede enfrentar cualquier amenaza. Sus declaraciones siguieron a las advertencias de Trump de intervenir si las protestas eran reprimidas, con frases intimidatorias difundidas por la prensa.




