
Estados Unidos anunció su retirada de la Organización Mundial de la Salud, según comunicados oficiales, al atribuir su decisión a fallos en la gestión de la pandemia de covid-19.
Ante este escenario, la OMS aclaró que la salida no será efectiva hasta que Washington cumpla con sus compromisos financieros. De acuerdo con Bloomberg, la deuda asciende a unos 260 millones de dólares y requiere un preaviso de un año.
“De ahora en adelante, la colaboración de Estados Unidos con la OMS se limitará estrictamente a la ejecución de nuestra retirada y a salvaguardar la salud y la seguridad del pueblo estadounidense. Se ha cesado toda la financiación y la dotación de personal de Estados Unidos para las iniciativas de la OMS”, señalan los comunicados emitidos por el Departamento de Estado y de Salud.
La decisión fue formalizada tras la firma de una orden ejecutiva por parte del presidente Donald Trump, convirtiendo a EEUU en el primer país en abandonar la agencia desde su creación en 1948.
Durante su primer mandato, Trump ya había impulsado una salida similar, posteriormente revertida por el expresidente Joe Biden.
Expertos sanitarios cuestionaron el impacto del retiro, al advertir que EEUU dejará de participar en mecanismos clave de vigilancia epidemiológica.
En ese sentido, Ronald G. Nahass, presidente de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de América, calificó la medida como “un abandono miope y erróneo”, al alertar sobre riesgos para la cooperación global en salud.




