Congregación católica afirma que comunidades nicaragüenses alcanzaron madurez espiritual
Congregación católica afirma que comunidades nicaragüenses alcanzaron madurez espiritual

Las Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia anunciaron el cierre de su presencia pastoral en Nicaragua tras más de 30 años de trabajo continuo.

“Misión cumplida”, expresó la hermana Grettel Illeana Fallas Bermúdez, delegada de la Obra Pastoral en Totogalpa, departamento de Madriz.

La congregación confirmó que, tras un proceso de oración y discernimiento, considera que la comunidad ha alcanzado la madurez necesaria para continuar su camino de fe de manera autónoma.

La religiosa subrayó que la salida no obedece a factores externos, sino a una evaluación interna de largo plazo, coherente con la dinámica pastoral de la congregación, que prioriza formar comunidades sólidas y retirarse cuando estas están preparadas para sostenerse por sí mismas.

Durante más de tres décadas, las Hermanas desarrollaron tareas de evangelización, formación sacramental, fortalecimiento de comunidades cristianas y acompañamiento familiar.

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Desmintiendo las versiones falsas sobre la salida,
la hermana Grettel aclaró que la congregación optó por no amplificar versiones difundidas en redes sociales sobre los motivos de su partida, enfatizando que el comunicado busca centrar la atención en la verdadera razón: la consolidación de una comunidad de fe capaz de continuar su labor sin acompañamiento permanente.

Las Hermanas Terciarias Capuchinas llegaron a Nicaragua en 1992 y establecieron su única misión en Totogalpa, experiencia que describen como un crecimiento mutuo entre la congregación y la comunidad, dejando una base pastoral firme que continuará en manos de líderes locales y del acompañamiento eclesial correspondiente, señalaron.