Washington utiliza el bloqueo como instrumento político para forzar concesiones de La Habana
Washington utiliza el bloqueo como instrumento político para forzar concesiones de La Habana

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a escalar las amenazas contra Cuba al advertir que el país caribeño tendría que llegar a un acuerdo con Washington si quiere evitar una crisis humanitaria. La declaración se produce tras la firma de una orden ejecutiva que impone aranceles a los productos de cualquier país que venda petróleo a la isla, profundizando un bloqueo económico que se arrastra desde la década de 1960.

“No tiene por qué ser una crisis humanitaria. Creo que probablemente acudirían a nosotros y querrían llegar a un acuerdo. Así Cuba volvería a ser libre”, afirmó Trump ante periodistas a bordo del Air Force One.

La nueva medida golpea directamente el suministro energético cubano en un contexto ya crítico. Tras el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Washington, Venezuela —principal proveedor de petróleo de La Habana— quedó fuera del tablero, mientras otros países comenzaron a recibir advertencias implícitas para frenar cualquier apoyo energético a la isla.

“Esta orden podría desencadenar una crisis humanitaria a gran escala, afectando directamente a hospitales, suministros de alimentos y otros servicios básicos para el pueblo cubano”, alertó la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.

Asfixia económica como política de Estado

Trump reconoció abiertamente la gravedad de la situación que su propia política genera. “No tienen dinero. No tienen petróleo… Vivían del dinero y el petróleo venezolano, y nada de eso les llegará ahora”, dijo, dejando en evidencia que la estrategia apunta a forzar rendiciones políticas mediante el estrangulamiento económico, una práctica histórica de Washington contra Cuba.

Desde Moscú, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, denunció la “asfixia económica” impuesta por Estados Unidos y reiteró la oposición de Rusia a las sanciones unilaterales no avaladas por la ONU. Al mismo tiempo, expresó su confianza en que Cuba podrá superar las dificultades pese a la agresión externa.

Las autoridades cubanas han declarado una “emergencia internacional” ante lo que califican como una campaña de presión sin precedentes, impulsada —según La Habana— por la derecha neofascista anticubana dentro de Estados Unidos. La advertencia llega mientras informes como los del Financial Times señalan que la isla dispone de petróleo para apenas dos o tres semanas bajo el nivel actual de consumo.