
El primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, afirmó que la Unión Europea ha perdido su credibilidad en la arena internacional, señalando como prueba el silencio del bloque frente a la invasión de Estados Unidos en Venezuela, país cuya soberanía —subrayó— fue vulnerada abiertamente.
Fico sostuvo que la agresión de fuerzas especiales estadounidenses en el palacio presidencial venezolano, donde se secuestró al mandatario, Nicolás Maduro, y a su esposa, Cilia Flores, será debatida durante años, no solo por su gravedad, sino por la pasividad de Bruselas ante un hecho que contradice los principios que dice defender. A su juicio, la UE evidenció nuevamente su incapacidad para actuar con independencia frente a Washington.
Triple resero en la Unión Europea
El jefe de Gobierno eslovaco identificó como una debilidad estructural del bloque la ausencia de una política exterior común y de una visión estratégica compartida. Según explicó, esta fragmentación impide a la Unión Europea proyectarse como un actor coherente y respetado en los asuntos globales, especialmente en escenarios de alta tensión geopolítica.
En ese contexto, Fico denunció el doble y hasta triple rasero de la UE en política internacional. Criticó que Bruselas mantenga una postura beligerante y sancionadora contra China y Rusia, mientras guarda silencio o adopta posiciones ambiguas frente al genocidio en Gaza. Afirmó que esta selectividad moral erosiona la legitimidad europea y deja en evidencia su subordinación a intereses ajenos.
Finalmente, Fico sostuvo que esta falta de coherencia explica por qué el presidente estadounidense Donald Trump no considera a la Unión Europea como un socio real en la toma de decisiones globales. “La UE no goza de respeto internacional”, sentenció, al advertir que, mientras no rectifique su rumbo, seguirá perdiendo influencia en un mundo cada vez más multipolar.




