Autoridades cubanas reiteran respaldo al tratado que prohíbe las armas nucleares
Autoridades cubanas reiteran respaldo al tratado que prohíbe las armas nucleares

El Gobierno de Cuba condenó la decisión de Estados Unidos de no prorrogar el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas, conocido como Nuevo START, al considerar que confirma una doctrina belicista orientada al uso de la fuerza.

La denuncia fue emitida por el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, al referirse al fin de uno de los principales acuerdos de control nuclear vigentes entre Washington y Moscú.

Según el jefe de la diplomacia cubana, la negativa estadounidense a renovar el tratado refleja una apuesta deliberada por reactivar la carrera armamentista, en detrimento de la paz y la seguridad internacionales. En un mensaje difundido en la red social X, Rodríguez subrayó que esta postura debilita los esfuerzos multilaterales para preservar el equilibrio estratégico global.

Cuba promueve la seguridad global

El canciller insistió en la urgencia de respetar y fortalecer el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN), al que calificó como la única vía capaz de garantizar la eliminación total de este tipo de armamento de manera transparente, verificable e irreversible. En ese sentido, reiteró que Cuba respalda firmemente su universalización, aplicación y cumplimiento efectivo.

El tratado START III, último acuerdo de control nuclear entre Rusia y Estados Unidos, expiró el pasado 5 de febrero. Firmado en 2010 en Praga, establecía límites estrictos a los arsenales estratégicos de ambas potencias, incluyendo un máximo de 700 misiles desplegados, 1.550 ojivas nucleares y 800 sistemas de lanzamiento entre activos y en reserva.

El acuerdo había sido extendido en 2021 por cinco años, con vigencia hasta febrero de 2026. No obstante, en 2023 el presidente ruso, Vladímir Putin, anunció la suspensión de la participación de su país, advirtiendo que Moscú retomaría pruebas nucleares si Washington lo hacía primero. Tras la expiración definitiva, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, afirmó que Rusia está preparada para cualquier escenario, aunque mantiene su preferencia por el diálogo.