
Las autoridades penitenciarias israelíes iniciaron preparativos logísticos y operativos para llevar adelante ejecuciones por ahorcamiento, aún cuando el proyecto de ley que habilitaría la pena de muerte en “casos excepcionales” solo superó su primera lectura parlamentaria, informaron medios locales.
Los planes incluyen la reorganización de personal, protocolos específicos y la creación de un centro de ejecución aislado dentro del sistema carcelario.
Este espacio, denominado informalmente la “Milla Verde israelí”, replicaría modelos utilizados en otros países, pese a que la legislación que lo sustente todavía no fue aprobada de manera definitiva.
El procedimiento previsto contempla la participación de tres verdugos voluntarios que compartirían la responsabilidad de la ejecución.
Las ejecuciones podrían realizarse dentro de los 90 días posteriores a una sentencia firme. La aplicación inicial estaría dirigida a palestinos que Israel identifica como miembros de Hamás.




