
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, aseguró que la República Islámica no persigue la fabricación de armas nucleares. Durante la conmemoración del 47.º aniversario de la Revolución Islámica, el mandatario reiteró que esa posición ha sido expresada en múltiples ocasiones.
Además, afirmó que su país está dispuesto a someter su programa a verificaciones conforme al derecho internacional.
«Hemos declarado en repetidas ocasiones que no buscamos armas nucleares y que estamos dispuestos a someternos a verificaciones en el marco del derecho internacional», aseguró.
El jefe de Estado sostuvo que Teherán mantiene la puerta abierta al diálogo con la comunidad internacional, siempre que se respeten sus derechos soberanos.
En ese contexto, subrayó que cualquier negociación debe enmarcarse en normas legales y sin imposiciones externas. También destacó que la prioridad del Gobierno es garantizar el sustento de la población.
Por ello, anunció el fortalecimiento de vínculos con países islámicos y alianzas estratégicas para impulsar la producción nacional.
Las declaraciones se producen en un escenario marcado por las advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump, quien en enero no descartó una intervención militar en Irán.
Washington ha insistido en exigir límites al programa nuclear y al desarrollo de misiles iraníes. Incluso, el despliegue del portaviones USS Abraham Lincoln en la región fue interpretado como una señal de presión adicional. Posteriormente, la Casa Blanca volvió a endurecer su retórica pese a que la situación interna iraní fue controlada.
Desde Teherán, las autoridades rechazaron las amenazas y responsabilizaron a países occidentales por la violencia registrada durante protestas recientes.




