
Las negociaciones trilaterales entre Rusia, Ucrania y EEUU concluyeron, en Ginebra, tras dos días de intensas consultas.
El encuentro, mediado por Washington, se extendió por más de dos horas en su jornada final, luego de una primera ronda que el martes se prolongó durante aproximadamente seis horas en distintos formatos.
“Han sido difíciles, pero sustanciales”, afirmó el jefe de la delegación rusa, Vladímir Medinski al término de las conversaciones, adelantando que habrá una nueva ronda de diálogo para abordar la resolución del conflicto ucraniano.
Medinski detalló que, además del formato trilateral, sostuvo una reunión privada de dos horas con la parte ucraniana antes de abandonar Suiza.
La delegación rusa incluyó al viceministro de Exteriores, Mijaíl Galuzin; al jefe de la inteligencia militar, Ígor Kostiukov; y a Elena Podobreyévskaya, responsable adjunta de política humanitaria del Kremlin.
Por parte de EEUU, el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, junto a Jared Kushner, actuaron como facilitadores del proceso.
Witkoff aseguró que ambas delegaciones acordaron informar a sus respectivos líderes y continuar trabajando para alcanzar un entendimiento.
Sin embargo, desde Kiev, Volodímir Zelenski acusó a Moscú de ralentizar los avances y sostuvo que las conversaciones fueron complejas.
El negociador ucraniano Rustem Umerov reconoció “avances” en las discusiones, aunque evitó detallar acuerdos específicos, subrayando que el proceso requiere tiempo y coordinación entre las partes.
Mientras tanto, las delegaciones abandonaron la sede de las reuniones con el compromiso de mantener abierto el canal diplomático.




