
El Gobierno de Rusia condenó los ataques dirigidos contra infraestructura nuclear de Irán, señalando que estos hechos incrementan el peligro de una crisis radiactiva en la región. La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, sostuvo que se trata de una escalada irresponsable con potenciales efectos globales.
Desde Moscú consideran que estas acciones no solo agravan el conflicto en Oriente Medio, sino que también erosionan los pilares del régimen internacional de control nuclear.
En particular, se advirtió que el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares y los mecanismos de supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica están siendo socavados.
Rusia insta que cesen las hostilidades
En ese contexto, Rusia instó al director del OIEA, Rafael Grossi, a intervenir con urgencia y transmitir un mensaje claro a quienes ejecutan los ataques. Según la Cancillería, aún existe margen para evitar una catástrofe de mayor escala si se detienen de inmediato las operaciones.
Zajárova también enfatizó que la comunidad internacional no debe permanecer pasiva ante este tipo de acciones, insistiendo en la necesidad de una condena firme. A su juicio, continuar con ataques a instalaciones nucleares incrementa el riesgo de víctimas civiles y de una crisis de consecuencias imprevisibles.
Las declaraciones surgen tras reportes de bombardeos atribuidos a Estados Unidos e Israel, que habrían impactado el reactor de agua pesada en Khondab, una planta de concentrado de uranio en Ardakan y áreas cercanas a la central de Bushehr, elevando la tensión internacional.




