
En Gaza, la ofensiva israelí no solo destruye viviendas e infraestructura, también está silenciando a la infancia.
Según estimaciones humanitarias, 1,1 millones de niños requieren apoyo psicosocial y atención en salud mental. Hospitales y especialistas reportan un aumento de menores que pierden la capacidad de hablar tras ataques, lesiones o episodios de terror continuado.
El Hospital Hamad, en Ciudad de Gaza, confirmó que cada vez llegan más casos de mutismo selectivo, afonía funcional y trastornos del lenguaje asociados al conflicto. El doctor Musa al-Khorti, jefe de logopedia, explicó a Al Jazeera que algunos niños dejan de hablar por completo.
La psicoterapeuta Katrin Glatz Brubakk, colaboradora de Médicos Sin Fronteras, describió esta realidad como un “sufrimiento silencioso”.
Señaló que muchos menores han presenciado muertes, perdido familiares o sufrido heridas graves, lo que mantiene al cerebro en modo supervivencia.
Brubakk sostuvo que nunca había visto una devastación comparable a la de Gaza en más de una década de trabajo en zonas de guerra.
Aun así, afirmó que la recuperación es posible con atención constante y pequeños espacios de calma. “Terapias simples, como juegos con burbujas de jabón para regular la respiración, pueden abrir grietas de esperanza en medio del horror”.




