
Emiratos Árabes Unidos anunció que abandonará la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y también la alianza OPEP+, decisión que entrará en vigor este viernes 1 de mayo.
La medida sacude al mercado energético internacional y representa un duro revés para la cohesión del bloque. Además, confirma el avance de diferencias internas entre sus integrantes.
Además, Emiratos Árabes Unidos no era un socio menor, era el tercer mayor productor de la OPEP, solo detrás de Arabia Saudita e Irak, con cerca de 3 millones de barriles diarios.
Según explicó Abu Dabi, la salida responde a una visión económica de largo plazo y al objetivo de fortalecer su sector energético nacional.
El gobierno busca acelerar inversiones en producción propia y ganar mayor margen de maniobra frente a los cambios del mercado global. Con ello, prioriza una estrategia soberana sobre los acuerdos colectivos.
Las autoridades emiratíes señalaron además que la actual volatilidad geopolítica influyó en la decisión.
Las tensiones en el golfo Pérsico y en el estrecho de Ormuz, claves para el comercio mundial de crudo, han alterado la dinámica de la oferta. En ese contexto, el país sostiene que necesita mayor capacidad de reacción ante escenarios inciertos.
Emiratos ingresó a la OPEP en 1967 como Emirato de Abu Dabi y mantuvo su membresía tras la creación del Estado federal en 1971. Pese a su salida, aseguró que continuará cooperando con productores y consumidores.




