
Médicos Sin Fronteras (MSF) denunció que Israel ha convertido el acceso al agua en un mecanismo de presión contra la población palestina en Gaza, provocando una escasez severa que vulnera la dignidad humana. La organización señala que, desde el inicio de la ofensiva en octubre de 2023, el colapso del sistema de agua, saneamiento e higiene ha profundizado una crisis sanitaria sin precedentes.
“Israel ha provocado la escasez de agua en Gaza, creando condiciones incompatibles con la dignidad humana y la supervivencia”, advirtió MSF en su informe.
El organismo alertó sobre un aumento sostenido de enfermedades como diarrea, infecciones cutáneas y heridas infectadas, además de un deterioro alarmante de la salud mental y la nutrición. Gaza, sin fuentes naturales de agua potable, depende de infraestructuras que han quedado inoperativas, mientras incluso camiones de ayuda humanitaria han sido atacados.
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En este escenario, la población apenas accede al mínimo vital de agua —unos 15 litros diarios por persona—, mientras muchos ni siquiera alcanzan ese nivel básico, según datos de UNICEF. MSF, por su parte, se ha convertido en uno de los principales proveedores de agua mediante unidades móviles, en medio del colapso del sistema público.
Aunque Israel rechazó las acusaciones y aseguró estar facilitando el suministro, organismos internacionales advierten que la violencia continúa. La ONU reporta más de 700 palestinos asesinados desde la tregua, mientras el número total de víctimas supera las 72.000 desde octubre de 2023, evidenciando la magnitud de la crisis en Gaza.




