
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian responsabilizó a Estados Unidos e Israel por la creciente inseguridad en el Golfo Pérsico, en un mensaje emitido durante el Día Nacional de esta zona estratégica.
En su intervención, subrayó el valor histórico y geopolítico del Golfo y del estrecho de Ormuz, al que describió como una “vía esencial para el comercio energético global”.
En ese contexto, el mandatario elogió el papel de la Armada iraní durante el reciente conflicto con Washington y Tel Aviv, destacando su defensa del territorio y de las rutas marítimas.
A su vez, denunció que las potencias adversarias han trasladado la confrontación al terreno económico y naval, impulsando un bloqueo que restringe el tránsito comercial.
De igual forma, Pezeshkian afirmó que cualquier intento de limitar la navegación en el Golfo Pérsico viola el derecho internacional y pone en riesgo la estabilidad global.
El jefe de Estado sostuvo que Irán mantendrá su compromiso con la seguridad marítima y la libre navegación, salvo frente a actores hostiles.
Tras el fracaso de Estados Unidos en reabrir el estrecho de Ormuz por la fuerza, Washington impuso un cerco naval que Teherán considera ilegal y contrario al alto el fuego vigente desde abril.
En respuesta, Irán ha reiterado que mantendrá cerrado el paso estratégico hasta que se levanten completamente las sanciones marítimas.




