Autoridades sanitarias monitorean el brote detectado a bordo del MV Hondius
Autoridades sanitarias monitorean el brote detectado a bordo del MV Hondius

Un brote de hantavirus registrado en el crucero MV Hondius, que navegaba por el océano Atlántico, ha generado preocupación internacional luego de que siete personas enfermaran y al menos tres murieran tras desarrollar síntomas relacionados con el virus. El barco, con bandera holandesa, recibió autorización para atracar en las Islas Canarias después de que varios pasajeros fueran evacuados previamente en Cabo Verde.

“Cuando se produce, la transmisión entre personas se ha asociado con un contacto estrecho y prolongado”, explicó la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la cepa andina del virus.

El comienzo del brote

Las investigaciones preliminares apuntan a que el contagio pudo haberse originado antes del embarque del crucero. Autoridades argentinas consideran que una pareja de turistas habría contraído el virus durante una visita a zonas frecuentadas por roedores en Ushuaia, ciudad desde donde partió la embarcación el pasado 1 de abril. Posteriormente, varios pasajeros comenzaron a presentar síntomas respiratorios y cuadros febriles durante el trayecto.

El caso despertó especial atención en Europa debido a que pasajeros desembarcaron en distintos puertos antes de detectarse el brote. Francia, Alemania y Suiza investigan posibles casos asociados al crucero y mantienen vigilancia epidemiológica sobre personas que tuvieron contacto cercano con viajeros del MV Hondius.

¿Qué es el hantavirus y cuáles son sus síntomas?

El hantavirus es una familia de virus transmitidos principalmente por roedores a través de saliva, orina o excrementos contaminados. Algunas cepas provocan fiebre hemorrágica con síndrome renal, mientras que otras pueden causar síndrome pulmonar por hantavirus, una enfermedad que afecta severamente el sistema respiratorio.

Los síntomas iniciales suelen confundirse con una gripe común: fiebre, fatiga extrema, dolores musculares, náuseas y dificultad para respirar. En los casos más graves, los pacientes pueden desarrollar acumulación de líquido en los pulmones, insuficiencia respiratoria y complicaciones cardiovasculares. La cepa andina detectada en este brote tiene una tasa de mortalidad cercana al 40 %.

Vigilancia y preocupación sanitaria

“El riesgo para el resto del mundo es bajo”, afirmó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, al referirse a la evolución del brote.

Aunque las autoridades sanitarias insisten en que el hantavirus no posee la capacidad de propagación rápida observada en pandemias recientes como la COVID-19, el episodio reactivó el debate sobre la vigilancia epidemiológica en cruceros y puertos internacionales. Actualmente no existe una vacuna aprobada de forma amplia contra las cepas más letales del virus, por lo que el tratamiento se concentra en atención hospitalaria intensiva y control de síntomas mientras continúan las investigaciones médicas sobre posibles vacunas y terapias futuras.