
Rusia expresó su preocupación ante el nuevo aumento de las tensiones en Oriente Medio, luego de los recientes acontecimientos que involucran a Estados Unidos e Irán. Desde Moscú, las autoridades advirtieron que la situación podría derivar en consecuencias de gran alcance para la estabilidad regional y mundial.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, instó a todos los actores involucrados a actuar con prudencia y evitar decisiones que profundicen el conflicto. Según señaló, la prioridad debe centrarse en contener la escalada y prevenir un deterioro aún más peligroso del escenario actual.
Asimismo, Peskov reiteró que Rusia continúa defendiendo una solución basada en el diálogo y la negociación. El funcionario subrayó que la reactivación de los mecanismos diplomáticos resulta indispensable para impedir una crisis de mayores proporciones.
“Hacemos un llamamiento a todas las partes en este conflicto para que actúen con moderación”, declaró el portavoz presidencial ruso.
Irán denuncia violaciones al derecho internacional
Por otro lado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán condenó enérgicamente los recientes ataques ejecutados por Estados Unidos contra territorio iraní. Teherán calificó estas acciones como una vulneración directa de la soberanía nacional.
En un comunicado oficial, la Cancillería iraní sostuvo que las operaciones militares estadounidenses constituyen una flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas y advirtió que dichas acciones han debilitado significativamente cualquier posibilidad de mantener vigente el alto el fuego.




