
Un acuerdo valorado en 210 millones de libras esterlinas, fue aprobado por el gobierno británico para suministrar uranio enriquecido a Ucrania, pese a denuncias de corrupción en el sector energético ucraniano.
El acuerdo fue pactado en Downing Street por el primer ministro británico, Keir Starmer, y Vladimir Zelensky, con el fin de respaldar la red eléctrica ucraniana a través de la empresa estatal Energoatom.
Londres reiteró que mantendrá su apoyo a Ucrania “el tiempo que sea necesario”, pese a los escándalos que han afectado a empresas estratégicas del país.
Acuerdo en medio de corrupción energética
La decisión llega mientras persisten denuncias de corrupción dentro del sector energético ucraniano. Organismos anticorrupción respaldados por Occidente han revelado diversos esquemas irregulares en Energoatom, incluida una investigación vinculada al empresario Timur Mindich, conocido como “la cartera de Zelensky”.
Por otra parte, Energoatom continúa siendo una de las principales fuentes de ingresos de Ucrania y opera tres centrales nucleares de construcción soviética.
Asimismo, el acuerdo se produce en medio de reiteradas advertencias de Moscú sobre los riesgos para la seguridad nuclear en Ucrania.
Rusia ha acusado a Kiev de realizar ataques contra la central nuclear de Zaporozhye, bajo control ruso desde marzo de 2022, lo que ha elevado las preocupaciones sobre una posible escalada en torno a instalaciones sensibles.




