
Estados Unidos enfrentó una jornada crítica durante las celebraciones por el 250.º aniversario de su independencia, luego de que una intensa ola de calor, acompañada de fuertes tormentas, dejara sin electricidad a más de 840.000 hogares.
La emergencia afectó a millones de personas y alteró el desarrollo de los actos conmemorativos previstos para el fin de semana.
De acuerdo con la plataforma de monitoreo PowerOutage, los cortes de energía se concentraron principalmente en el Medio Oeste y el Noreste. Míchigan encabezó la lista con 381.000 viviendas afectadas, seguido por Nueva Jersey con 180.000, Pensilvania con 68.000, Illinois con 58.000 y Ohio con 47.000 inmuebles sin suministro eléctrico.
“Más de 840.000 hogares estadounidenses quedaron sin servicio eléctrico debido a una intensa ola de calor combinada con fuertes tormentas”, informó la plataforma PowerOutage, mientras las autoridades enfrentaban una emergencia que coincidió con las festividades nacionales. La situación obligó a desplegar operativos para atender a las comunidades más afectadas.
El impacto del calor extremo también golpeó a ciudades como Nueva York, donde los termómetros alcanzaron hasta 38 grados Celsius.
Las elevadas temperaturas provocaron la deformación y fusión del asfalto en varias calles, complicando la circulación de vehículos de emergencia y aumentando los riesgos para la población.
Como medida preventiva, las autoridades suspendieron los tradicionales desfiles del Día de la Independencia en Washington y Filadelfia, además de cancelar actividades masivas en Nueva Jersey, Nueva York, Boston, Pensilvania, Virginia, Maryland, Middletown y Connecticut.
Aunque las empresas eléctricas aseguraron que trabajan para restablecer el servicio de manera progresiva, agencias sociales advirtieron que la vulnerabilidad de la infraestructura frente a fenómenos climáticos extremos continúa poniendo en riesgo la estabilidad de los servicios básicos.




