
Un grupo de 72 eurodiputados solicitó una investigación contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, luego de que el organismo dejara en suspenso la sanción impuesta al delantero estadounidense, Folarin Balogun. Una decisión que se produjo después de que Donald Trump, reconociera haber intervenido para pedir una revisión del castigo.
La petición fue presentada mediante una carta dirigida a las federaciones nacionales de fútbol, de los países miembros de la Unión Europea, UE, en la que sostienen que existen suficientes elementos para examinar la actuación de la máxima autoridad del fútbol mundial, y determinar si se vulneraron los principios de imparcialidad.
El eurodiputado irlandés Barry Andrews, promotor de la iniciativa, calificó la medida como «una vergüenza y una obstrucción de la justicia», al considerar que modificar la aplicación de una sanción disciplinaria en pleno desarrollo del torneo afecta la credibilidad de la competencia y del organismo rector.
Los parlamentarios europeos recordaron que el código de ética de la organización obliga a las asociaciones nacionales a exigir responsabilidades a sus altos dirigentes cuando existan dudas sobre su conducta.
FIFA rechaza las acusaciones y defiende el procedimiento
En respuesta a las críticas, la FIFA aseguró que la suspensión de la sanción fue adoptada de manera independiente por su Comité Disciplinario y negó que Gianni Infantino haya intervenido en el proceso.
La controversia surgió después de que Trump revelara públicamente que había conversado con Infantino para solicitar la revisión del castigo impuesto a Balogun. Posteriormente, la FIFA dejó en suspenso por un año la sanción automática de un partido.




