
El Kremlin denunció una escalada de los ataques atribuidos a las Fuerzas Armadas de Ucrania contra la central nuclear de Zaporozhie, la mayor de Europa. Según Moscú, las acciones también comprometen infraestructura civil y el suministro energético de la planta.
«La actividad terrorista de Kiev contra esta infraestructura crítica se está intensificando, es extremadamente peligrosa, y se están realizando ataques tanto contra instalaciones de infraestructura civil como contra la infraestructura directamente relacionada con la central, su suministro de energía, etc.», declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
El funcionario afirmó que Rusia mantiene un contacto permanente con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), al que continúa informando sobre la situación. Además, calificó estos ataques como una amenaza grave para la seguridad nuclear.
«Por lo tanto, la parte rusa se mantiene en contacto constante con el OIEA y continúa alertando a la organización sobre la inaceptabilidad de estas actividades peligrosas y provocadoras del régimen de Kiev», añadió Peskov.
De acuerdo con Moscú, la central de Zaporozhie y la ciudad de Energodar siguen siendo objetivos recurrentes de ataques ucranianos.
El 13 de junio, un bombardeo dañó el taller de transporte, tres vehículos, estaciones de repostaje y parte del edificio.
Asimismo, el Kremlin recordó que el 30 de mayo un dron impactó la unidad de potencia número seis, perforando la sala de turbinas.
Aunque el 5 de junio entró en vigor una tregua para reparar las líneas eléctricas y reducir el riesgo de un accidente nuclear, Rusia sostiene que Ucrania reanudó los ataques e incumplió el acuerdo.




