Científicos vinculan la intensidad del fenómeno con el cambio climático
Científicos vinculan la intensidad del fenómeno con el cambio climático

Una ola de calor histórica golpea a Europa y Estados Unidos, dejando una estela de incendios forestales, emergencias sanitarias y temperaturas extremas que han cobrado cientos de vidas.

Las autoridades mantienen alertas activas mientras los expertos advierten que el fenómeno continuará durante los próximos días.

Europa permanece bajo una intensa presión climática, con Italia y los Balcanes entre las zonas más afectadas. En Italia, 22 ciudades permanecen bajo alerta roja por calor extremo, mientras miles de personas buscan refugio ante temperaturas que han alterado la vida cotidiana y elevado el riesgo para la población vulnerable.

Francia reportó cerca de mil muertes adicionales relacionadas con la ola de calor, principalmente entre adultos mayores, mientras otros países registraron tragedias asociadas a las altas temperaturas.

En Chipre, dos niños fallecieron tras permanecer dentro de un vehículo expuesto al calor, mientras que en Polonia dos ciclistas murieron durante una competencia bajo condiciones extremas.

Hungría se encuentra al borde de romper su récord histórico de temperatura, después de alcanzar los 41,6 grados Celsius, mientras más de un centenar de localidades enfrentan restricciones de agua. El calor también provocó fallos en sistemas de refrigeración hospitalaria, incendios forestales y problemas en servicios de telecomunicaciones.

Reino Unido también registró cifras históricas, con una nueva marca de temperatura para junio de 37,7 grados Celsius. Aunque el clima se moderó temporalmente, los especialistas anticipan nuevos episodios de calor intenso en los próximos días.

El riesgo de incendios aumenta en varias regiones europeas. Croacia declaró alerta roja en zonas como Zagreb, Split y Dubrovnik, mientras equipos de emergencia combaten incendios que han destruido áreas boscosas. En otros países del sureste europeo, la sequía y las altas temperaturas mantienen elevada la amenaza de nuevos focos.

Al otro lado del Atlántico, Estados Unidos enfrenta una ola de calor prolongada que afecta gran parte del centro y este del país. El Servicio Meteorológico Nacional advirtió sobre temperaturas superiores a los 37 grados Celsius y sensaciones térmicas que podrían superar los 46 grados debido a la humedad.

La emergencia también se extiende por los incendios forestales. Colorado y Utah declararon estados de emergencia luego de que varios incendios dejaran tres bomberos muertos y dos heridos. Actualmente, decenas de grandes incendios permanecen activos en diferentes estados, agravados por la combinación de calor extremo y sequía.

En lo que va del año, Estados Unidos acumula más de 35.000 incendios forestales que han consumido cerca de 1,9 millones de hectáreas, una cifra superior a la registrada durante el mismo período del año anterior.

Mientras las temperaturas siguen aumentando, los científicos alertan que episodios de calor de esta magnitud son cada vez más frecuentes e intensos debido al calentamiento global, convirtiendo el verano en una nueva prueba para los sistemas de emergencia de ambos continentes.