
Irán y Omán avanzan en las negociaciones para establecer un nuevo Plan de Separación de Tráfico (TSS) en el estrecho de Ormuz, informó el portavoz de la Cancillería iraní, Esmaeil Baghaei.
La propuesta busca acordar una ruta marítima aceptable para ambos países, sin comprometer sus derechos soberanos ni sus intereses de seguridad.
Sin embargo, Baghaei aclaró que el entendimiento con Mascate no supone la reapertura automática de esta estratégica vía marítima. “Este acuerdo es una condición necesaria, pero no suficiente”, afirmó.
Teherán sostiene que las actuales restricciones responden a la agresión estadounidense, al bloqueo marítimo que considera ilegal y a otras acciones hostiles contra Irán.
Baghaei también rechazó restablecer las condiciones previas al 28 de febrero, cuando, comenzó la ofensiva estadounidense-israelí. “No existe absolutamente ninguna intención de que la situación en el estrecho de Ormuz vuelva a ser como antes del 28 de febrero”, sentenció.
Irán exige garantías para impedir que este corredor estratégico sea utilizado por fuerzas agresoras en su contra.
La postura iraní se produce tras el Memorando de Entendimiento firmado el 17 de junio entre Irán y Estados Unidos, con mediación de Pakistán, que asigna a Teherán la gestión y reapertura del estrecho.
Irán acusa a Washington de incumplir lo pactado mediante nuevas acciones militares y asegura que las presiones estadounidenses no condicionarán sus decisiones sobre soberanía y seguridad nacional.




