Benjamín Netanyahu durante un consejo de ministros de Israel en septiembre de 2017.
Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí, durante un consejo de ministros en septiembre de 2017 / Archivo

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró que Israel continuará expandiendo los asentamientos en Cisjordania ocupada, pese a las críticas internacionales y los cuestionamientos sobre su legalidad.

Netanyahu vinculó estos planes con la preparación del país para lo que calificó como una futura “gran Aliyá”, término utilizado para referirse a la inmigración judía hacia Israel.

“Hoy, muchos de nuestros hermanos y hermanas en todo el mundo entienden, esta es nuestra tierra y seguirá siéndolo. La puerta está abierta y los estamos esperando”, afirmó Netanyahu.

Las colonias israelíes levantadas en los territorios ocupados desde 1967 son consideradas ilegales por Naciones Unidas. El traslado de población civil de la potencia ocupante al territorio ocupado está prohibido por el IV Convenio de Ginebra.

Netanyahu sostuvo que su Ejecutivo ha impulsado la creación y regularización de “104 asentamientos y 160 granjas” y aseguró que ese proceso continuará.

No obstante, la anunciada ola migratoria se produce en un contexto marcado por la salida de israelíes del país, según un informe de la revista +972, más de 150.000 personas emigraron entre 2024 y 2025.

Proyecto E1: el plan israelí para “enterrar la idea de un Estado palestino”

La controversia aumentó después de que Israel abriera la licitación para construir más de 1.200 viviendas dentro del proyecto E1, al este de Jerusalén.

El plan, aprobado por el Gobierno israelí el año pasado, contempla más de 3.400 casas y conectaría Jerusalén Este con el asentamiento de Ma’ale Adumim, atravesando territorio palestino.

La ejecución del proyecto podría cortar las conexiones entre Ramala y Belén y profundizar la fragmentación territorial de Cisjordania.

Ocho países árabes y musulmanes, entre ellos Arabia Saudita, Pakistán y Turquía, rechazaron la iniciativa y la calificaron como una “escalada peligrosa”.

“El asentamiento E1 socavará la perspectiva de la solución de dos Estados al crear una división en Cisjordania”, advirtieron los países críticos, que además señalaron el aumento de la violencia de colonos y las restricciones que afectan a la economía palestina.