
precedentes: el estrecho de Ormuz está cerrado por Irán desde febrero pasado, y su alternativa natural, el estrecho de Bab al-Mandeb, por donde pasa cerca del 15% del comercio marítimo global— es controlada por sus viejos enemigos: los hutíes de Yemen.
Tras un bloqueo impuesto por las fuerzas hutíes, las exportaciones de crudo saudí cayeron hasta 3,03 millones de barriles diarios, representando un tercio de su producción. El precio del Brent se acerca a los 100 dólares por barril, y Goldman Sachs advierte que podría superar los 120 si el conflicto se extiende.
“Yemen es un Estado cuya capacidad económica es relativamente limitada, pero cuyo territorio puede generar un efecto geopolítico desproporcionadamente grande: influir en la seguridad de Arabia Saudita, en la navegación por el mar Rojo y en una de las rutas comerciales más importantes entre Europa y Asia”, afirmó Murad Sadygzade del Centro de Estudios de Oriente Medio de Moscú.
¿Por qué luchan los Hutíes contra Riad?
El movimiento hutí, cuyo nombre formal es Asar Allah («Partidarios de Dios»), es una organización de resistencia islámica. Durante las décadas de 1980 y 1990, Riad impulsó la expansión del wahabismo suní en la región, lo que los hutíes, de rama chií, percibieron como una amenaza a su identidad.
Arabia Saudita desata crisis humanitaria en Yemen
En 2014, los hutíes tomaron la capital yemení Saná y, al año siguiente, Arabia Saudita lideró una coalición militar para derrocarlos, dejando una crisis humanitaria grave. La organización Citizen for Human Rights documentó que la coalición liderada por Riad mató al menos a 3 mil 859 civiles, entre ellos 1 mil 294 niños. Además, organizaciones como Campaing Against Arms Trade, han calificado las acciones de Riad en Yemen como «crímenes de guerra».




