Funcionario ucraniano observa material militar dentro de una planta de producción.
Zelenski observa material militar durante una visita a una planta de producción

Ucrania busca asegurar cerca de 1.000 misiles Patriot para los próximos años, mediante el respaldo de sus aliados y mecanismos financieros de la Unión Europea.

Alemania anunció que transferirá con urgencia interceptores PAC-2 de sus propias reservas y pidió a otros países adoptar medidas similares. Berlín reconoció la tensión entre preservar las capacidades nacionales y continuar abasteciendo a Kiev, pero instó a sus aliados a priorizar Ucrania.

Reino Unido comprometió otros 100 millones de libras esterlinas para reforzar la defensa aérea de Ucrania, mediante la adquisición de armamento estadounidense, incluidos interceptores Patriot, municiones de gran calibre y drones.

Paralelamente, la Comisión Europea permitirá que Kiev utilice un próximo desembolso de 3.200 millones de euros de su préstamo de apoyo para adquirir estos sistemas.

Kiev calcula que necesita 300 interceptores Patriot para afrontar el invierno, mientras también enfrenta un déficit de 2.700 millones de dólares para financiar drones.

Moscú y Washington mantienen abierta la vía diplomática

Entretanto, los combates continúan concentrándose en Donetsk, donde Rusia mantiene presión sobre posiciones próximas a Sloviansk y Kramatorsk. Moscú mantiene operaciones con drones y bombas guiadas, debilitado a Kiev y sus líneas defensivas.

En paralelo a la escalada militar y al creciente flujo de armamento occidental, Vladímir Putin y Donald Trump mantuvieron una conversación telefónica de una hora. Según el Kremlin, Trump planteó acelerar el fin de las hostilidades, mientras Putin reiteró que Rusia no alberga planes agresivos contra Europa.

Te puede interesar ver