
El Gobierno de Colombia profundizó su alineamiento con Estados Unidos tras firmar un acuerdo sobre minerales críticos y tierras raras que abre espacios de “cooperación” en conocimiento geológico, exploración, procesamiento, financiamiento y desarrollo de proyectos.
El entendimiento incluye recursos estratégicos como litio, cobre, tungsteno y tierras raras, materias primas cada vez más disputadas por las principales potencias.
El marco de cooperación firmado por el Canciller colombiano, Omar Bula, y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, durante su visita en el país suramericano, sostiene que: “busca fortalecer la resiliencia y seguridad de las cadenas de suministro de minerales estratégicos” y “el uso pacífico de la energía nuclear”.
Minerales colombianos entran en la competencia entre EEUU y China
La formalización coincide con los esfuerzos de Washington por disminuir su dependencia de China, potencia que mantiene una posición dominante en cadenas minerales esenciales para tecnología, defensa y energía.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, USGS, China produjo cerca del 80 % del tungsteno mundial en 2025, mientras la Agencia Internacional de Energía, estima que concentra alrededor del 90 % de la separación y refinación de tierras raras.
Así, recursos estratégicos colombianos pasan a ocupar un lugar relevante en la estrategia estadounidense para aumentar sus fuentes de abastecimiento. El memorando contempla identificar oportunidades de inversión y proyectos de interés, además de ampliar la información geológica disponible para localizar y evaluar el potencial mineral del territorio colombiano.
Paralelamente, ambos gobiernos suscribieron otro memorando para ampliar la cooperación en energía nuclear, que comprende seguridad energética, investigación científica, capacitación y fortalecimiento regulatorio.
Los dos acuerdos profundizan la presencia estadounidense en sectores clave para el futuro económico y tecnológico de Colombia, una situación que distintos sectores del país han cuestionado como una señal de pérdida de soberanía.




