Mohamad Baqer Qalibaf comparece durante una rueda de prensa en Teherán
Mohamad Baqer Qalibaf comparece durante una rueda de prensa en Teherán

El presidente del Parlamento de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, lanzó un desafío directo a la política económica de Estados Unidos, al cuestionar la capacidad de la Reserva Federal para contener la inflación mientras persisten las restricciones en los principales corredores energéticos.

“Veamos si una subida de tasas puede abrir el estrecho de Ormuz o producir un solo barril más de petróleo”, escribió Qalibaf en X, en referencia a la decisión de la Fed de elevar su tasa de referencia en 25 puntos básicos.

El legislador iraní sostiene que el problema ya no puede explicarse únicamente desde las herramientas monetarias tradicionales, porque el encarecimiento de la energía está condicionado por un shock de oferta asociado a la situación en Ormuz y Bab el-Mandeb.

Su argumento apunta al creciente peso de la geopolítica sobre la economía estadounidense: mientras Washington intenta combatir la inflación encareciendo el crédito, las interrupciones del suministro energético pueden mantener la presión sobre los precios.

Qalibaf plantea así una ecuación distinta a la utilizada tradicionalmente por los bancos centrales: las tasas pueden encarecer el dinero, pero no pueden producir petróleo ni desbloquear rutas marítimas estratégicas.

La propia Reserva Federal reconoció que la incertidumbre económica permanece elevada, en parte por los acontecimientos geopolíticos, mientras decidió llevar su tasa al rango de 3,75%-4%.

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El mensaje iraní coloca a Ormuz en el centro de una disputa que trasciende el petróleo y alcanza directamente a la política monetaria estadounidense.

Para Qalibaf, el nuevo factor que los mercados deben incorporar no es solo la decisión de la Fed, sino el riesgo geopolítico que rodea las rutas energéticas.