
Rusia advirtió que Europa necesitará nuevamente de su energía para enfrentar el próximo invierno, en momentos en que el continente mantiene reservas de gas por debajo de los niveles habituales y afronta mayores costos de suministro.
El director general del Fondo Ruso de Inversión Directa y enviado especial de la Presidencia rusa, Kiril Dmítriev, aseguró que las decisiones energéticas adoptadas por la Unión Europea están generando consecuencias crecientes. “Europa necesita la energía rusa para sobrevivir”, afirmó.
La advertencia coincide con un escenario de presión sobre el mercado energético europeo. Las reservas de gas de la región se sitúan alrededor del 67 % de su capacidad, por debajo de los niveles observados el año pasado, mientras los precios del gas en Europa se han más que duplicado durante 2026.
- Te puede interesar: Rusia a Europa: ¿La Segunda Guerra Mundial no les enseñó nada?
La Unión Europea ha reducido de manera drástica su dependencia energética de Rusia desde 2022. La participación del gas ruso en las importaciones del bloque cayó del 45 % en 2021 al 12 % en 2025, mientras las compras de crudo ruso también se redujeron hasta representar cerca del 2 % del total.
Sin embargo, esta transformación también ha incrementado la exposición europea a las fluctuaciones del mercado mundial de gas natural licuado. La Comisión Europea reconoce que el cambio hacia una mayor dependencia del GNL ha hecho que los precios internos sean más sensibles a crisis internacionales y problemas en las rutas de suministro.
La actual tensión energética ya ha obligado a los gobiernos europeos a destinar cerca de 18.000 millones de euros durante 2026 para amortiguar el impacto del aumento de los precios sobre hogares y empresas.
Por su parte, el vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev, responsabilizó a los gobiernos europeos de haber deteriorado la cooperación energética con Moscú mediante sanciones y restricciones comerciales.




