Donald Trump en primer plano y Katie Zacharia detrás, en una fotografía en blanco y negro.
Donald Trump y la exportavoz Katie Zacharia

Ni una semana logró mantenerse Katie Zacharia al frente de la Secretaría de Prensa de la Casa Blanca. El presidente Donald Trump la destituyó este viernes, apenas cinco días después de asumir el cargo, tras una serie de controversias que pusieron en duda su preparación para representar al Gobierno estadounidense ante los medios, según asesores de Washington.

Su primera y única conferencia de prensa, celebrada el martes, duró apenas 14 minutos. Zacharia respondió preguntas de solo tres medios de comunicación y mostró dificultades para desenvolverse ante los periodistas, una actuación que provocó críticas dentro de la propia administración republicana.

La situación empeoró cuando comenzaron a surgir cuestionamientos sobre sus credenciales profesionales. Aunque había sido presentada como abogada, Zacharia reconoció que nunca aprobó el examen necesario para ejercer la profesión. Una investigación de un medio estadounidense también encontró al menos 15 publicaciones en sus redes sociales en las que difundió referencias que la identificaban como abogada.

Trump le retiró su respaldo

La polémica llegó incluso a Fox News, donde la portavoz enfrentó preguntas sobre su preparación y sus antecedentes profesionales. Las entrevistas, lejos de contener las críticas, aumentaron la presión sobre su permanencia en el cargo.

Antes de conocerse su destitución, Trump había revelado que le recomendó reconsiderar su continuidad en la Casa Blanca. “Si yo fuera tú, lo reconsideraría”, contó el mandatario a los periodistas antes de viajar a Georgia.

Aunque aseguró que Zacharia había recibido un trato injusto de los medios, Trump dejó entrever que no la consideraba adecuada para el puesto. Horas después, asesores presidenciales confirmaron su salida, mientras la Casa Blanca comunicó que la funcionaria estaba dejando el cargo.

Zacharia había sido elegida para sustituir a Karoline Leavitt, pero su gestión terminó prácticamente antes de comenzar. Su salida vuelve a dejar vacante uno de los puestos más visibles de la administración Trump y abre nuevos cuestionamientos sobre el proceso de selección de funcionarios en la Casa Blanca.