
Una ciudadana estadounidense murió tras recibir disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante una redada antimigratoria realizada en Minneapolis.
Las imágenes muestran que la mujer fue interceptada en su vehículo y abatida luego de que un agente abriera fuego, en un operativo que autoridades federales calificaron como “legítima defensa”.
La versión del gobierno federal fue rechazada por el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, “este fue un agente que usó su poder de forma imprudente, lo que resultó en la muerte de alguien. La narrativa de que esto fue solo en defensa propia es una mentira. Eso no es cierto. Carece de verdad”, declaró.
Críticas locales y contexto social
El alcalde denunció que las operaciones del ICE “no generan seguridad”, sino que “siembran caos y desconfianza”, al tiempo que pidió la retirada de los agentes federales de la ciudad.
El hecho ocurrió en un barrio residencial cercano a comunidades migrantes y a pocos kilómetros del lugar donde en 2020 fue asesinado George Floyd, un antecedente que sigue marcando la tensión social.
Reacción de la Casa Blanca
Horas después, el presidente Donald Trump defendió a los agentes en una publicación en Truth Social, calificando el video de “horrible” y llamando a “apoyar y proteger” a las fuerzas del orden.
El Departamento de Seguridad Nacional afirmó que los ataques contra agentes del ICE han aumentado un 1.300 % y las amenazas de muerte un 8.000 %, aunque autoridades locales cuestionan estas cifras y el uso de la fuerza.




