Los archivos desclasificados de la CIA, relacionados con el asesinato del presidente estadounidense John Fitzgerald Kennedy en 1963 revelan cómo Estados Unidos influía en la política interna de Bolivia durante la década de 1960.
La información se hizo pública por mandato del actual gobierno de Donald Trump. Según el documento, la CIA utilizó sobornos al oficialismo, a la oposición y a las Fuerzas Armadas para mantener el control en el país.
Este detalla el apoyo de EEUU al general René Barrientos, quien llegó al poder en 1964 tras un golpe de Estado. La CIA documentó que Barrientos contaba con un respaldo mayoritario en áreas rurales, mientras que su rival, el general Alfredo Ovando Candia, era apoyado por las Fuerzas Armadas.
«Para lograr que Barrientos fuera electo, la CIA primero tuvo que promover una elección creíble, financiando las campañas tanto del ganador seleccionado como de su oposición simbólica», señala el documento.
Durante un periodo de 18 meses, la CIA destinó 585.000 dólares (equivalentes a aproximadamente seis millones de dólares hoy) para asegurar la gobernabilidad y reprimir a los movimientos de izquierda. Esta intervención culminó con la elección de Barrientos en 1966, quien obtuvo el 66,8% de los votos, mientras que su rival logró solo el 13,8%.
Andrés Guzmán, analista político, afirmó que los archivos «evidencian la influencia que efectivamente tenía EE.UU. en esa época para frenar el avance del comunismo en la región”. También confirmó que, en 1967, el apoyo estadounidense fue crucial en la ejecución de Ernesto ‘Che’ Guevara en Bolivia.
«En 1967 el Che Guevara hizo su incursión en Bolivia y finalmente el Gobierno de Barrientos lo ejecutó y terminó desbaratando esa guerrilla. Ahora podemos confirmar que EE.UU. estuvo detrás en todo momento y que claramente Barrientos fue un hombre alineado totalmente con esa nación» expuso Guzmán.
Hasta el momento, la aludida Organización de los Estados Americanos no se pronuncia sobre lo develado en el documento desclasificado.