
Un ataque aéreo perpetrado por Israel contra un vehículo de prensa en el sur de Líbano dejó tres periodistas muertos, varios heridos y la muerte de un paramédico. El incidente ocurrió en la zona de Jezzine, donde el automóvil —identificado como medio de comunicación— fue alcanzado por múltiples impactos.
Las víctimas fueron Fátima Ftouni y Mohammed Ftouni, corresponsales de Al Mayadeen, junto a Ali Shuaib, reportero de Al-Manar. Según información difundida por los propios medios, el vehículo fue impactado por cuatro misiles mientras los comunicadores realizaban su labor en terreno.
Codena a agresión israelí
El presidente libanés, Joseph Aoun, condenó el ataque y lo describió como un acto que vulnera las normas internacionales que protegen a la prensa en contextos de guerra.
Mientras tanto, desde el terreno, el periodista Obaida Hitto, de Al Jazeera, reportó que los comunicadores continúan trabajando pese al riesgo, reafirmando su compromiso informativo en medio del conflicto.
Testimonios y reportes señalan que, tras el primer ataque, los equipos de emergencia que acudieron al lugar también fueron alcanzados, lo que provocó la muerte de un socorrista. Las cadenas afectadas confirmaron las bajas y sostuvieron que se trataba de periodistas en ejercicio de sus funciones.
Por su parte, el ejército israelí admitió la operación y argumentó que uno de los fallecidos mantenía vínculos con Hezbolá, acusándolo de participar en tareas de inteligencia y difusión. Estas afirmaciones fueron rechazadas por los medios involucrados, que defendieron el carácter periodístico de su trabajo.




