El diferendo por el Esequibo continúa generando tensiones diplomáticas entre Venezuela y Guyana debido a actividades energéticas en zonas en disputa
El diferendo por el Esequibo continúa generando tensiones diplomáticas entre Venezuela y Guyana debido a actividades energéticas en zonas en disputa

El Gobierno de Venezuela rechazó el anuncio de Guyana sobre el inicio de una campaña de exploración sísmica tridimensional en áreas marítimas aún pendientes de delimitación entre ambos países. A través de un comunicado oficial divulgado el 11 de marzo, la Cancillería venezolana advirtió que estas actividades pretenden presentarse como parte de la supuesta zona económica exclusiva guyanesa, pese a tratarse de espacios vinculados al histórico diferendo territorial por el Esequibo.

“Guyana reitera sus pretensiones de realizar actividades de exploración unilaterales sobre espacios marítimos pendientes de delimitación, en abierta contravención de principios fundamentales del derecho internacional”, señala el comunicado oficial.

Caracas subrayó que cualquier intento de explorar o explotar recursos naturales en esas áreas carece de validez jurídica mientras no exista una delimitación acordada entre las dos naciones. En ese sentido, el gobierno bolivariano reafirmó que defenderá su soberanía y advirtió a empresas extranjeras que no reconocerá derechos derivados de operaciones autorizadas unilateralmente por Georgetown.

“Venezuela no reconoce ni reconocerá ninguna concesión, licencia o actividad de exploración o explotación de recursos naturales otorgada unilateralmente por Guyana en las áreas en disputa”, enfatiza el documento.

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La controversia forma parte de la histórica disputa por la región de la Guayana Esequiba, un territorio rico en recursos naturales reclamado por Venezuela desde el siglo XIX y cuya solución, según Caracas, debe regirse por el Acuerdo de Ginebra de 1966.

El Gobierno venezolano reiteró su compromiso con una solución pacífica y diplomática, pero insistió en que cualquier acción unilateral en la zona en disputa amenaza con aumentar las tensiones y vulnera los mecanismos acordados para resolver el diferendo territorial.