
China rechazó las acusaciones de EEUU a una supuesta “amenaza china” en el Ártico y cuestionó el uso de afirmaciones sin fundamento en el contexto de la creciente competencia geopolítica en la región.
La reacción fue expresada por el Ministerio de Exteriores chino, luego de que el presidente de Estados Unidos, informara en el Foro Económico Mundial de Davos, de contactos con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, orientados a reforzar la presencia de la Alianza en el Ártico.
“China siempre ha defendido que las relaciones entre países se gestionen de acuerdo con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas. La llamada amenaza china carece totalmente de fundamento”, sostuvo el portavoz de la cancillería Guo Jiakun.
El funcionario declaró que Pekín se opone firmemente a las acusaciones infundadas y al uso de China como pretexto para obtener beneficios propios.
Desde la OTAN, señalaron que las conversaciones con Washington buscan evitar que Rusia y China consoliden posiciones en la zona, mientras Trump defendió el acuerdo bajo argumentos de seguridad nacional.
El mandatario estadounidense vinculó el entendimiento a la instalación de un sistema antimisiles denominado “Cúpula Dorada” y al acceso a recursos minerales estratégicos de Groenlandia, asegurando que el pacto será beneficioso para Estados Unidos y la Alianza.
En respuesta, Pekín reiteró que su presencia en el Ártico se limita a actividades científicas, cooperación energética e inversiones en infraestructura, todas enmarcadas en el derecho internacional.
China insistió en que no persigue ambiciones estratégicas encubiertas y advirtió que la instrumentalización de supuestas amenazas erosiona los principios multilaterales y la estabilidad regional.




