
China expresó su rechazo a la retórica belicista del presidente estadounidense Donald Trump contra Irán y reiteró su oposición a cualquier intervención extranjera.
La vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mao Ning, afirmó que Pekín no respalda el uso ni la amenaza del uso de la fuerza en las relaciones internacionales, subrayando la necesidad de respetar la soberanía de los Estados.
«China se opone a la injerencia de fuerzas externas en los asuntos internos de un país y no apoya el uso ni la amenaza de uso de la fuerza en las relaciones internacionales», afirmó Mao Ning.
En declaraciones oficiales, la diplomática señaló que China se opone a la injerencia de actores externos en los asuntos internos de otros países.
Asimismo, manifestó el apoyo de Pekín a que el Gobierno y el pueblo iraní superen las dificultades actuales y preserven la estabilidad nacional, en un contexto marcado por crecientes tensiones políticas y sociales.
Por su parte, Teherán acusó a Estados Unidos e Israel de fomentar los disturbios mediante estrategias de “guerra blanda” y de infiltrar grupos terroristas.




