China, Rusia e India, entre los participantes más destacados en la OCS
China, Rusia e India, entre los participantes más destacados en la OCS

Líderes mundiales y jefes de Estado iniciaron su visita en China, para participar en la 25.ª cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS). El encuentro reúne a delegaciones de más de 20 naciones y a 10 organismos internacionales, en un escenario geopolítico marcado por redefiniciones de alianzas estratégicas.

En los preparativos del foro, la parte anfitriona habilitó un moderno centro de prensa que ya concentra la atención internacional. Miles de comunicadores pasaron rigurosos controles de seguridad para cubrir en primera línea los debates que marcarán la agenda política y económica de los próximos meses.

Entre las figuras más destacadas están los mandatarios de China, Rusia e India, acompañados por invitados de alto rango como el secretario general de la ONU, António Guterres, y el jefe de la ASEAN, Kao Kim Hourn. La diversidad de representaciones refuerza el peso de la OCS como plataforma multilateral en constante expansión.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, llegó a territorio chino en lo que calificó como una visita de trabajo “sin precedentes”. Su agenda contempla encuentros bilaterales con varios jefes de Estado y de Gobierno, reforzando así el bloque de cooperación euroasiática frente a los desafíos internacionales.

“Las relaciones entre Moscú y Pekín alcanzan un nivel sin paralelo, basado en confianza mutua y respeto soberano”, subrayaron fuentes del Kremlin al anunciar la presencia del mandatario ruso en el evento. La visita, que se prolongará cuatro días, es vista como un gesto de alineamiento estratégico entre ambas potencias.

Uno de los momentos más esperados será el desfile militar del 3 de septiembre en Pekín, al que Putin asistirá como invitado de honor.

Según la organización, el líder ruso se sentará al lado derecho de Xi Jinping, simbolizando la cercanía política y militar entre los dos países en un contexto internacional altamente convulso.

Con esta cumbre, la OCS busca reafirmar su papel como contrapeso a las estructuras tradicionales de poder global. Tianjin se erige así en escenario clave de un tablero geopolítico donde Rusia y China, junto a sus aliados, proyectan un mensaje de unidad frente a Occidente.