
La Primera Combatiente y Primera Dama de Venezuela, Cilia Flores, presentó lesiones de consideración luego del secuestro ejecutado junto al presidente Nicolás Maduro durante un asalto y bombardeo militar de las fuerzas armadas de Estados Unidos.
La información generó alarma por el estado físico de la esposa del mandatario y por las circunstancias del operativo.
El abogado de Flores, Mark Donnelly, confirmó que las heridas son visibles y relevantes, y advirtió sobre la gravedad del cuadro clínico.
El jurista explicó que la Primera Combatiente podría presentar fracturas y un hematoma severo en la zona costal, por lo que consideró indispensable una evaluación médica integral para descartar daños mayores.
“Las lesiones se pueden ver y son heridas importantes”, afirmó Donnelly, al detallar que el impacto físico sufrido por Cilia Flores exige atención especializada y seguimiento médico inmediato, dada la violencia del procedimiento denunciado.
Maduro: Me considero prisionero de guerra
Flores y Maduro fueron presentados el 5 de enero de 2026 ante la justicia estadounidense en su primera audiencia en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, tras haber sido trasladados desde Caracas. Washington los acusa, sin exhibir pruebas, de un presunto delito de “narcoterrorismo”, imputación rechazada por la defensa.
“Soy inocente, no culpable; soy un hombre decente y sigo siendo el presidente de mi país”, declaró Nicolás Maduro ante el juez Alvin Hellerstein, a través de un intérprete.
El mandatario señaló que había visto la acusación, aunque no la había leído en su totalidad, y precisó que la abordó parcialmente con su abogado, Barry Pollack, reconocido litigante que defendió al fundador de WikiLeaks, Julian Assange.
Antes de formalizar su declaración, el presidente venezolano, quien ingresó a la sala sin esposas, con camiseta negra y auriculares para traducción simultánea, sostuvo: “Me considero prisionero de guerra. Me capturaron en mi casa de Caracas”. Posteriormente, Cilia Flores compareció y expresó de forma categórica: “No culpable, completamente inocente”.
El juez Hellerstein fijó una nueva audiencia para el 17 de marzo y ordenó que Maduro permanezca bajo custodia hasta esa fecha.




