
Millones de personas en Asia, América y Europa celebraron este 17 de febrero el inicio del Año Nuevo Chino, dando paso al Año del Caballo de Fuego, una de las festividades más significativas del calendario lunar.
“En la cultura china, el caballo encarna vigor, fuerza y resiliencia, simbolizando un progreso constante y prosperidad duradera”, explicó el presidente Xi Jinping durante una recepción oficial en el Gran Palacio del Pueblo, donde envió un mensaje de unidad y progreso a la nación y a la diáspora.
En su discurso, el mandatario chino describió el año que concluye como extraordinario, señalando que China sostuvo el crecimiento económico pese a un entorno internacional complejo.
Asimismo, resaltó avances en ciencia, tecnología, defensa y gobernanza, junto con la preparación del XV Plan Quinquenal (2026-2030), que orientará el desarrollo de alta calidad en el próximo período.
La festividad moviliza a millones de familias que comparten cenas especiales, intercambian sobres rojos, símbolo de prosperidad, y decoran sus hogares con faroles y mensajes de buena fortuna.
Las celebraciones públicas incluyen danzas de dragón y león, fuegos artificiales y ferias culturales, mientras que la gastronomía varía según la región, con dumplings en el norte y pasteles de arroz dulce en el sur.
Más allá de su dimensión nacional, el Año Nuevo Chino se conmemora en comunidades de Asia, América y Europa, reflejando la proyección cultural de China en el escenario internacional.




