
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reiteró que la isla es un país de paz y que su doctrina de defensa no contempla agresiones a terceros, al rechazar señalamientos de Washington.
“Cuba no es terrorista ni una amenaza para EEUU, es un deber soberano prepararnos para la defensa ante las amenazas”, enfatizó el presidente.
Díaz-Canel afirmó que la isla no es terrorista ni prepara acciones terroristas, señalando que es el pueblo cubano quien ha sufrido el terrorismo que impulsa EEUU contra los países soberanos.
“Cómo puede hablar de terrorismo un país que ha sido víctima de terrorismo por parte de ese país que nos está acusando, es una calumnia (…) los gobiernos de EEUU han movido la temática del terrorismo culpando a Cuba, para responder a sus intereses”, denunció el mandatario.
En ese marco, el líder cubano negó la existencia de bases militares extranjeras en Cuba y cuestionó a quiénes mantienen bases alrededor del mundo, al tiempo que criticó acciones como financiar la guerra en Gaza o bombardear embarcaciones en el Caribe bajo pretextos de seguridad, planteando si eso no constituye terrorismo.
“Nosotros no protegemos terroristas, no hay fuerzas militares de otros países en Cuba, ni bases militares. ¿Quiénes son los que tienen bases militares por todo el mundo?, ¿Acaso la agresión a Venezuela no constituye un hecho de terrorismo? ¿Acaso el apoyo de EEUU al genocidio en Gaza contra el pueblo palestino no constituye un acto de terrorismo?”, objetó el mandatario.
En paralelo, Díaz-Canel sostuvo que La Habana está dispuesta al diálogo con EEUU sin presiones, y recalcó que el pueblo cubano no odia al pueblo estadounidense, aunque denunció el impacto de una política que calificó de criminal.




