
Las conversaciones entre EEUU, Dinamarca y Groenlandia celebradas en Washington concluyeron sin un acuerdo común sobre el futuro del territorio ártico, confirmando profundas diferencias con la visión de la administración de Donald Trump.
“Las ideas que no respeten la integridad territorial del Reino de Dinamarca y el derecho a la autodeterminación del pueblo groenlandés son, por supuesto, totalmente inaceptables”, declaró el ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, tras el encuentro en la Casa Blanca.
Por lo tanto, seguimos teniendo un desacuerdo fundamental, pero también estamos de acuerdo en que no estamos de acuerdo”, recalcó.
El canciller explicó que el diálogo fue “franco y constructivo”, aunque reconoció que no se logró el objetivo de consensuar una hoja de ruta común para reforzar la seguridad en el Ártico.
“Está claro que el presidente (Trump) tiene el deseo de conquistar Groenlandia. Dejamos muy, muy en claro que eso no redunda en interés del Reino”, afirmó.
Además, subrayó que Dinamarca y Groenlandia mantienen una postura distinta a la de Washington, que insiste en considerar la isla como un elemento estratégico bajo control estadounidense.
Dinamarca desmiente presencia de Rusia y China en el Ártico
Rasmussen admitió que existe una “nueva situación de seguridad” en el Ártico, pero descartó una amenaza inmediata por parte de Rusia o China, al precisar que la inteligencia danesa no ha detectado presencia naval china en Groenlandia en aproximadamente una década.
En ese sentido, reiteró que la seguridad a largo plazo puede garantizarse dentro del marco actual de soberanía danesa.
Por su parte, la ministra de Exteriores de Groenlandia, Vivian Motzfeldt, afirmó que su territorio está dispuesto a profundizar la cooperación con EEUU, siempre que no se comprometa su soberanía.
Señaló que las conversaciones con Washington permitieron dejar claros los “límites” y la necesidad de encontrar “el camino correcto” para avanzar en la relación bilateral.




