
En una entrevista con Sean Hannity en Fox News, el presidente Donald Trump reconoció abiertamente que Estados Unidos asumirá el control y la administración del petróleo venezolano, tras el secuestro de Nicolás Maduro.
“Estamos tomando miles y miles de millones de dólares en petróleo, y serán cientos de miles de millones, incluso billones”, afirmó, al explicar que Washington administrará los recursos energéticos del país sudamericano.
El mandatario sostuvo que empresas estadounidenses liderarán la reconstrucción del sector petrolero venezolano. “Las 14 principales compañías vienen aquí; van a entrar y van a reconstruir toda la infraestructura petrolera”, aseguró Trump, al precisar que la inversión superará los 100 mil millones de dólares y que el crudo venezolano ayudará a bajar los precios del petróleo a nivel mundial.
Trump amenaza con iniciar operación militar en México
El inquilino de la Casa Blanca lanzó advertencias directas sobre México, al acusar a los cárteles de controlar amplias zonas del país.
“Los cárteles están dirigiendo México, y están matando a 250 o 300 mil personas en nuestro país cada año”, declaró, afirmó el mandatario, aunque no presentó pruebas de sus acusaciones ni de las cifras desproporcionadas de supuestas víctimas.
Trump adelantó que su gobierno intensificará operaciones contra el narcotráfico “no solo por agua, sino también por tierra”.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum, minimizó el anuncio Trump, señalando que responde a su estilo de comunicación y que México priorizará el diálogo.
“Queremos seguir trabajando en este escenario… en defensa de la soberanía de ambos países y de la integridad territorial de México”, indicó la mandataria.
La nueva doctrina de seguridad de Trump
Estas acciones, explicó, forman parte de una política que redefinió como la “Doctrina Donroe”, una actualización de la histórica Doctrina Monroe.
“Es bastante simple: no queremos drogas entrando a raudales en nuestro país y no queremos gente mala entrando a nuestro país”, señaló el presidente al justificar una postura más agresiva en el hemisferio occidental.
Trump defendió el uso puntual del poder militar y rechazó las guerras prolongadas, afirmando que su enfoque se basa en intervenciones rápidas y decisivas. “No queremos guerras eternas, pero eso no significa que no usemos la fuerza del ejército de Estados Unidos”, concluyó.




