Departamento de Seguridad Nacional de EEUU revoca política previa que impedía detenciones por falta de ajuste de estatus
Departamento de Seguridad Nacional de EEUU revoca política previa que impedía detenciones por falta de ajuste de estatus

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) emitió un memorando que insta a agentes federales a arrestar y detener indefinidamente a refugiados que no hayan obtenido la residencia permanente o “green card” tras un año de permanencia en el país.

La directriz, firmada por el director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Todd Lyons, y el titular del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), Joseph Edlow, revoca la política anterior que no contemplaba la detención por no ajustar estatus.

“Cuando un refugiado es admitido en Estados Unidos, la admisión es condicional y está sujeta a una revisión obligatoria después de un año”, indica el memorando, que añade que los detenidos pueden permanecer bajo custodia “durante la duración del proceso de inspección y examen”.

Según la normativa vigente, los refugiados deben solicitar el ajuste de estatus al año de su llegada; sin embargo, no hacerlo no implicaba arresto ni deportación automática. El nuevo enfoque permitiría “localizar, arrestar y poner bajo custodia al extranjero”, lo que podría afectar a decenas de miles de personas admitidas legalmente.

Minnesota mantiene suspensión temporal de arrestos

El documento fue presentado por el DHS en un litigio federal en Minnesota, donde varias organizaciones demandaron por detenciones realizadas durante la Operación PARRIS.

El juez de distrito John Tunheim emitió el 28 de enero una orden de restricción temporal que suspendió los arrestos en ese estado hasta el 25 de febrero y programó audiencia para revisar el caso.

Defensores alegan que agentes del ICE efectuaron arrestos domiciliarios y trasladaron a refugiados a centros en Texas, donde algunos habrían sido interrogados sin acceso inmediato a abogado y luego liberados sin recursos ni identificación.

Grupos de reasentamiento condenaron la medida por considerarla un retroceso en la migración legal y alertaron sobre barreras lingüísticas, cambios de domicilio y confusión administrativa que dificultan el ajuste oportuno, iniciativa que se suma a las violentas detenciones a migrantes.