
El Gobierno de España ha decidido impedir el uso de su espacio aéreo y de sus bases militares a aeronaves de Estados Unidos vinculadas a la ofensiva contra Irán, en una medida que representa un freno a la escalada militar impulsada por Washington.
La decisión alcanza a bombarderos y aviones de reabastecimiento, reduciendo el margen operativo de una campaña que ha sido cuestionada por su impacto en la estabilidad regional.
La restricción se centra en las bases estratégicas de Rota y Morón de la Frontera, infraestructuras clave para las operaciones militares estadounidenses en Europa.
Estas instalaciones han servido durante décadas como plataformas de apoyo logístico, por lo que su cierre constituye un obstáculo relevante para el despliegue de fuerzas en escenarios de conflicto.
Asimismo, la medida se extiende al tránsito aéreo en la península Ibérica.
“España ha vetado no solo el uso de las bases de Rota y Morón de la Frontera por parte de bombarderos y aviones de reabastecimiento estadounidenses, sino que también ha cerrado su espacio aéreo en la península Ibérica para estas aeronaves implicadas en operaciones contra Irán” describe el comunicado.
En consecuencia, las aeronaves militares de Estados Unidos deberán rediseñar sus rutas, lo que incrementa los tiempos de vuelo y complica la logística de una ofensiva ya tensionada.
Este cambio afecta también a unidades desplegadas en otros países que dependían del corredor aéreo español, generando un efecto dominó en la operatividad aliada.




