
Ghislaine Maxwell, sentenciada a 20 años de prisión por su papel clave en la red de abusos de Jeffrey Epstein, hizo llegar una propuesta directa al presidente Donald Trump; si recibe un indulto o una conmutación de pena, está dispuesta a desvincularlo públicamente de cualquier delito.
La oferta, revelada por su defensa este lunes, volvió a sacudir un caso que sigue abierto en el plano político.
La maniobra coincidió con su comparecencia virtual ante la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes, donde Maxwell se amparó en la Quinta Enmienda para no responder preguntas.
Actualmente cumple condena en una prisión federal de mínima seguridad en Bryan, Texas, mientras el silencio refuerza las sospechas sobre un posible intercambio de favores.
El abogado David Oscar Markus afirmó que su clienta hablaría “con total franqueza” solo si obtiene clemencia, y sostuvo que Trump y Bill Clinton serían inocentes, pese a figurar en documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Sin embargo, nuevos archivos oficiales volvieron a poner el foco sobre Trump, alimentando la condena pública.
Entre esos documentos figura un informe del FBI de 2019 que recoge el testimonio de un exjefe policial de Palm Beach, identificado por medios locales como Michael Reiter.
Según su declaración, Trump lo llamó para celebrar la detención de Epstein y afirmar que “todo el mundo sabía” de sus abusos, además de asegurar que lo había expulsado de su club.
Para las víctimas, estas revelaciones, sumadas a la oferta de Maxwell, refuerzan la urgencia de investigar sin pactos ni silencios a las figuras de poder implicadas.





