
Irán no intentó reactivar su programa nuclear tras los ataques de Israel en junio 2025, según el testimonio de la directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos ante el Senado.
Su declaración contradice los argumentos de guerra del presidente Donald Trump y refuerza los cuestionamientos internacionales sobre la narrativa de “amenaza inminente” utilizada por Donald Trump y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.
“Como resultado de la Operación Martillo de Medianoche, el programa de enriquecimiento nuclear de Irán fue aniquilado. Desde entonces no ha habido ningún esfuerzo por intentar reconstruir su capacidad de enriquecimiento”, dijo Tulsi Gabbard, directora de Inteligencia Nacional.
Al ser interrogada por un senador demócrata sobre por qué no repitió dicha conclusión ante las cámaras, Gabbard respondió que no tuvo tiempo suficiente para leer el testimonio completo durante la audiencia, aunque no negó la validez de la evaluación.
Sin embargo, Trump ha insistido en que la ofensiva militar —coordinada con Israel— respondió a una supuesta “amenaza inminente”, argumento que ahora queda debilitado por los propios informes de inteligencia.
Además, la contradicción evidencia tensiones dentro del aparato político estadounidense, donde sectores cuestionan la veracidad de las justificaciones bélicas.
Por otra parte, tras el bombardeo de junio de 2025, Washington declaró haber destruido completamente las instalaciones nucleares iraníes, aunque posteriormente sostuvo, sin ninguna prueba, que Teherán estaba cerca de desarrollar un arma atómica.
A la par del testimonio de Gabbard, se suma la dimisión de un alto asesor de inteligencia, Joe Kent, quien también argumentó que no existía ninguna “amenaza inminente” y que Trump fue inducido a error por intereses externos y mediáticos.




