
Al menos 36 personas murieron y 33 permanecen desaparecidas tras las fuertes lluvias que azotaron las Minas Gerais, en el sureste de Brasil, lo que indujo al gobierno federal declarar el estado de calamidad en Juiz de Fora, según informaron autoridades locales citadas por Reuters.
“Nuestro objetivo es garantizar la asistencia humanitaria, el restablecimiento de los servicios básicos, el apoyo a las personas desplazadas y la ayuda para la reconstrucción”, escribió el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en una publicación en X.
Las precipitaciones, que en pocas horas alcanzaron niveles equivalentes al promedio mensual, provocaron inundaciones masivas, deslizamientos de tierra, colapso de viviendas y cortes de energía; declarando el mes de febrero el más lluvioso en la historia de Juiz de Fora, afirmaron las autoridades municipales.
Según el ayuntamiento, alrededor de 440 personas fueron desplazadas en Juiz de Fora, mientras que más de un centenar de agentes fueron movilizados para las tareas de rescate. El Instituto Nacional de Meteorología emitió alertas por lluvias intensas en 14 estados, incluida toda la región de Minas Gerais y Río de Janeiro.
En consecuencia, se suspendieron clases, se habilitaron refugios temporales y continúan las labores de búsqueda entre los escombros. La emergencia se produce en pleno verano austral, periodo en el que Brasil enfrenta con frecuencia tormentas severas y eventos climáticos extremos.




