
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, aseguró que un ataque contra el líder supermo, ayatolá Seyed Ali Jamenei equivaldría a una guerra de gran magnitud contra toda la nación.
Su advertencia fue difundida a través de su cuenta oficial en la red social X, en medio de crecientes tensiones por recientes disturbios violentos en varias ciudades del país.
Pezeshkian subrayó que las dificultades que enfrenta la población iraní están vinculadas a la hostilidad histórica y a las sanciones “inhumanas” impuestas por Estados Unidos y sus aliados.
La declaración responde a los comentarios del presidente estadounidense Donald Trump, quien en una entrevista señaló que “ha llegado el momento de buscar un nuevo líder para Irán”.
Washington señalado como instigador
Por su parte, el ayatolá Jamenei responsabilizó directamente a Trump por los hechos violentos ocurridos durante las manifestaciones iniciadas en diciembre de 2025. Según el líder, Washington alentó a los alborotadores y, en paralelo, tanto Estados Unidos como el régimen israelí ofrecieron asistencia a los grupos armados.
Las autoridades iraníes detallaron que las protestas, inicialmente pacíficas, fueron aprovechadas por actores externos para desencadenar ataques terroristas en Teherán y otras ciudades.
Los alborotadores, descritos como “fuertemente armados”, atacaron a las fuerzas de seguridad, incendiaron vehículos, comercios y mezquitas, y buscaron tomar control de instituciones gubernamentales.




