
El presidente del Parlamento de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que cualquier ataque de Estados Unidos contra la infraestructura energética iraní provocará una respuesta directa sobre instalaciones petroleras y estratégicas en toda la región. La declaración se da en medio de una escalada de tensiones marcada por amenazas sobre el estrecho de Ormuz y el control energético global.
“Inmediatamente después de que las infraestructuras de nuestro país sean atacadas […] las infraestructuras vitales, energéticas y petroleras en toda la región serán percibidas como objetivos legítimos y destruidas de manera irreversible”, escribió en X Mohamad Baqer Qalibaf.
La advertencia surge tras el ultimátum del presidente estadounidense Donald Trump, quien planteó posibles ataques contra centrales eléctricas iraníes si no se reabre completamente el estrecho de Ormuz. Desde Teherán, las autoridades han dejado claro que cualquier acción contra su territorio será respondida con medidas equivalentes en el plano estratégico regional.
El Cuartel General Central Jatam al-Anbiya advirtió que Irán podría atacar “plantas energéticas, de desalinización e infraestructuras de tecnologías de la información” vinculadas a EEUU e Israel en la región.
El aumento de las tensiones ha tenido un impacto directo en los mercados internacionales, con el precio del petróleo alcanzando niveles elevados ante el riesgo de interrupciones en el suministro. El estrecho de Ormuz, por donde circula una parte significativa del comercio energético mundial, continúa siendo un punto central en la disputa geopolítica.
En este escenario, Irán ha reiterado que el paso marítimo se mantiene abierto a la navegación internacional, salvo para actores que participen en acciones contra su soberanía, mientras se mantiene la expectativa internacional ante una posible escalada en el conflicto.




